Los palos borrachos se adueñaron de Buenos Aires en el silencio

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Las calles volvieron a verse rosa gracias a los palos borrachos que vistosamente ornamentan las veredas porteñas. En medio de la cuarentena muestran su encanto

Como es habitual en esta epoca la Ciudad suele verse colorida bajos su arboles de veredas. Este año le toco al palo borracho y no deja de sorprendernos con su belleza.

El palo borracho es uno de los ejemplares más vistosos de la arboleda urbana que llenan de color los parques y plazas porteños.

El espectáculo natural no tiene desperdicio. Los palos borrachos despliegan toda su belleza mostrando enormes y abundantes flores rosadas: el impacto visual que produce el florecimiento de los 5000 ejemplares de la variedad Ceiba Speciosa es como una marea rosa que cubre la Ciudad.

 

“El palo borracho es una de las 295 variedades de árboles que dan vida a los parques y plazas de la Ciudad”, explicó Facundo Carrillo, secretario de Atención Ciudadana y Gestión Comunal, a cargo de BA Arbolado. “Estamos enfocados en hacer una ciudad cada vez más verde, por eso vamos a plantar 100 mil nuevos árboles en los próximos 4 años”.

“Estamos enfocados en hacer una ciudad cada vez más verde, por eso vamos a plantar 100 mil nuevos árboles en los próximos 4 años”, Facundo Carrillo.

El Ceiba speciosa es fácilmente distinguible de los otros árboles que crecen en la Ciudad. Su espectacularidad hace que cualquier vecino pueda reconocerlo prestando atención a sus características principales: sus llamativas y abundantes flores , en su mayoría rosa, aunque existen unos pocos con flores blancas y también amarillas. Otro de los rasgos destacados y únicos es el color verde de sus ramas y tronco , que además desarrolla formas curvas que lo asemejan a una botella, razón por la que se lo llama popularmente “palo borracho”.

 

Algunas tribus de la zona del río Pilcomayo lo llaman “Mujer” o “Madre pegada a la tierra”.

Según el folklore nacional, la forma del árbol representa el cuerpo de una mujer y sus transformaciones reflejan los cambios que se producen en el tránsito de la vida.

Aunque pueden verse algunos en veredas, su hábitat principal es en parques y plazas dado su gran tamaño y desarrollo. “Es un árbol muy grande y de crecimiento muy exuberante que empleamos fundamentalmente en espacios verdes”, expresó el ingeniero agrónomo Jorge Fiorentino, gerente de BA arbolado.

“Es un árbol muy grande y de crecimiento muy exuberante que empleamos fundamentalmente en espacios verdes”, Jorge Fiorentino

Es originario de los bosques tropicales y subtropicales de Sudamérica y su distribución natural incluye zonas del sur de Brasil, del este y sudeste de Paraguay, y del noroeste de Argentina . Sus flores, de gran tamaño, están dispuestas en grupos poco numerosos o son solitarias y sus pétalos, de aproximadamente 10 cm de largo y bordes levemente ondulados, son de color rosado más o menos intenso según el ejemplar.

Pertenece a la familia de las Bombacaceas, la misma de los baobab africanos