RODOLFO VIRGINIO LEIRO

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No conozco, por lo menos entre los escritores contemporáneos en nuestro país, una figura de las letras que haya llegado a editar, lea bien amigo lector, nada menos que 72 (setenta y dos, lo aclaramos en letras para que no se piense que pueda existir un error) libros en los últimos 32 años de sus 92 años de su lastimada vida. Desde su primer libro Dátiles de arcano, publicado en 1980 alentado por la publicación de sus primeros versos en La voz de San Cristóbal, una publicación barrial de aquella época, al que siguió su primera incursión en cuentos cortos, con Brevas de ocio, editado por uno de sus amigos de entonces. A partir de entonces, siempre con mucho sacrificio económico familiar se inicia la larga serie de publicaciones que llega hasta la fecha, que incluye Una vida de lucha, una autobiografía que resulta un esclarecedor relato sobre los años vividos, donde no esconde ni sus días o años de privaciones, ni su ideología profundamente democrática y republicana, ni los grandes dolores del alma, como la sucesiva pérdida de sus seres más queridos, incluyendo su propia compañera, su hija adorada o la más reciente pérdida de su hijo Eduardo Oscar, pero tampoco se olvida de agradecer a quienes de alguna forma contribuyeron a dar calma a su espíritu, desde aquel desconocido agente de policía que logró con sus palabras hacerlo desistir de un intento de suicidio, hasta las poetas y escritores de otros países de habla hispana que contribuyeron a que su obra fuera conocida fuera de nuestras fronteras e, incluso, propiciaran importantes distinciones entre las que se encontró la presentación de su nombre como candidato al Premio Nobel de Literatura. Fue en 2007- Y así desfilan los nombres de Marián Muiños (Pontevedra, España) la Cónsul en Vigo Georgina Bortolotto, la cuentista Nieves Lorenzo Corcoba, también en la provincia gallega, Carmen Castejón Cabeceira , Teresinka Pereyra, Presidente de Internation Writers and Artists, con sede en USA, la Dra. Gabriella Bianco, presidenta de ASOLAPO , Luz Samanez Paz, nuestro compatriota Ismael Panone(Asoc. Latinoamericana de Poetas, Escritores y Artistas) con sede en Cusco, Perú . Tampoco faltan las menciones de La Voz de la Gente y Nuevo Ciclo, publicaciones barriales que le abrieran sus páginas , de Mario Bruno, nuestro Director-Propietario y de la Junta de Estudios Históricos del Barrio de Boedo, que le entregó su diploma de “Hacedor de Cultura,” de su amiga Mirta Banchero y otras personas que puedan evadirse ahora de mi memoria. .

Bien merecidos los halagos y distinciones recibidos por Rodolfo Leiro, que hizo de la escritura, el mismo lo dice “Una necesidad imperiosa, una decisión que no desmaya”. Cultivó todos los géneros: cuentista, novelas policiales, ciencia ficción, novelas costumbristas, sonetos en lunfardo, narrativa y, sobe todo, poesía.

Quienes tenemos el honor de ser recibidos en su humilde departamento de la calle Mármol en carácter de amigos, sabemos de su bonhomía, de su sencillez, de sus privaciones, de su inalterable concepto de la amistad puesto de manifiesto en su autobiografía ya citada. Hasta el próximo libro, Rodolfo Leiro. La biblioteca de Nuevo Ciclo conserva en sus anaqueles un buen número de ejemplares de sus obras, cuya recepción, desde aquí, agradecemos.

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