S.O.S Museo del Grabado

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La realidad no deja de sorprendernos, sobre todo, cuando está relacionada con la cultura de nuestra sociedad. Una realidad que duele e impacta, sobre todo, en  aquellos que cumplimos con nuestras obligaciones ciudadanas y amamos el arte en sus diversas manifestaciones.

Con un patrimonio cercano a las doce mil obras, de artistas de la talla de Antonio Berni, Lino Spilimbergo, Aída Carballo, Salvador Dalí, entre otros, el Museo del Grabado, hace siete años que permanece cerrado y por ahora, sin fecha para la reapertura. Institución cultural única en América Latina y a nivel mundial, por dedicarse especialmente al arte del grabado, también dispone de tacos xilográficos, matrices, planchas metálicas, entre otras piezas utilizadas para la impresión. Posee una colección de gran valor artístico cultural, que incluye xilografías, aguafuertes, aguatintas, serigrafías, litografías y técnicas mixtas desarrolladas por reconocidos maestros de los siglos XIX y XX.

En tanto, la nueva gestión al frente del Ministerio de Cultura, procura un edificio que permita exhibir y destacar la totalidad del acervo, a partir del nueve de julio, cuarenta y cinco trabajos de Pettoruti, Audivert, entre otros creadores, seran expuestos en el Museo de Arte del Tigre, y luego, de manera itinerante, la exposición llegará a todo el país. La muestra  llamada “200 años de grabado argentino”, incorporará piezas del Museo Histórico Nacional.

Cabe mencionar, que a partir de la integración del Museo del Grabado a la órbita del estado, comenzó su peregrinación. Entre 1993 y 2009 funcionó en una sede de la agencia Telam ubicada en Defensa al 300, donde en 2006, desaparecieron varias obras, entre ellas siete realizadas por Norah Borges, junto a otros trabajos que llevan la firma de Luis Seoane. A fines de 2008 cerró sus puertas al público y fue trasladado a la Biblioteca Nacional.

El Museo Nacional de Grabado nació en 1960 por la iniciativa del Profesor Oscar Carlos Pecora y su esposa Irene Perrando. Años después, parte de la valiosa colección privada fue donada al estado, y en 1983 se transformó definitivamente en el Museo especializado en Grabado.

La galerista Irene Perrando, con sus 98 años, piensa en el Museo y llora.

Es de esperar que a la brevedad podamos disfrutar de esta auténtica casa de arte.