Se inauguró en Parque Chacabuco, el primer Museo porteño del Juguete.

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Este 15 de Mayo se abriós el primer Museo del Juguete en la Ciudad de Buenos Aires, ubicado en  la calle Picheuta 1635, del barrio de Parque Chacabuco.  Lleva el nombre de “SuperBatuque”,  en el lunfardo  Batuque significa desorden, seria “super desorden” y  además  batuque era el  nombre del perro del creador de este espacio Demian Ventura, coleccionista de juguetes, artista plástico y director de este original museo. La idea surgió hace cuatro años, por motivos burocráticos hicieron retrasar su habilitación estatal. El museo será sin fines de lucro, enfocado en juguetes de las décadas del 40 hasta los  del 90, centrado sobre todo en juguetes de los 80.

La idea es que la gente lo visite sin pagar entrada, que las personas se encuentren en un sitio  donde descubrir el lazo entre el juguete y la educación,  y que los más chicos se sorprendan al ver los juguetes que usaban sus padres y abuelos, así generar desde el juguete un vinculo entre las distintas generaciones. El museo estará abierto los sábados de 14 a 19 y en los días de la semana habrá visitas guiadas para las escuelas primarias. El objetivo del director del es que sea declarado de Interés cultural por el Gobierno de la Ciudad de Buenos aires.

Entre vitrinas de metal y de madera, se destaca su gran obsesión por los juguetes de Superman, algunos son articulados, de todos los tamaños  e inclusive uno a escala real.

También hay una gran colección nacional, entre los más conocidos, se encuentran los luchadores de la década de los 80 de “Titanes en el Ring”. De la década de los 90 sobresalen los muñequitos de los videos juegos  de Mortal Kombat, Liu Kang, Goro, Scorpion y demás. Las figuras de los personajes de la película humorista “Locademia de Policía”, los héroes de la saga de He-Man, camiones, autos, motos de plástico, hasta las figuras de la película de Walt Disney  “Blanca Nieves y los Siete enanitos”.

Cabe destacar que muchas de estas piezas, que están ahora en exhibición, son  juguetes personales del director del museo que tiene desde su niñez, quien sostiene que atesorar los juguetes es dar una prueba de esa época, de una manera de vivir,  en  un contexto social en el que fue fabricado.